¿HA HECHO BIEN PATXI LOPEZ EN COALIGARSE CON EL PARTIDO POPULAR PARA SER LEHENDAKARI EN EUSKADI?

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Euskadi es una tierra de gran colorido, monumental, de colosales paisajes y de gran tradicion. Sus habitantes (por lo menos, la mayoría) son respetuosos, educados y serviciales cuando les vas a preguntar por alguna calle o por algún monumento. Pero Euskadi es peculiar, es diferenciada, es distinta. Las peticiones de autodeterminación de una parte de su ciudadanía y el fenómeno terrorista como método ilegal e ilegitimo para conseguir sus pretensiones la hacen propia e inconfundible.

Estamos actualmente viviendo una época en la política vasca muy especial y trascendental. Euskadi tiene un lehendakari socialista y el Partido Nacionalista Vasco ha dejado de gobernar y de dirigir la administración vasca siendo el único partido que ha tenido la “Lehendakaritza” desde que se aprobó el Estatuto de Gernika. Patxi López es el nuevo Lehendakari y va a gobernar a las vascas y a los vascos desde la pluralidad y el consenso.

El tema central de este articulo es si Patxi López ha acertado en gobernar Euskadi con el apoyo del Partido Popular del País Vasco. Hay mucha parte de la ciudadanía española (e incluso del Partido Socialista) que no están de acuerdo o dudan de este apoyo del Partido Popular. Piensan, y estoy de acuerdo, que este acuerdo le va a salir muy caro al socialismo vasco y al socialismo español. Que el Partido Popular va a utilizar el acuerdo para desgastar al Partido Socialista es un dato a todas luces claro y Patxi López va a estar hipotecado en muchas de sus decisiones. Hubiera sido más lógico que gobernase en minoría el PNV y mantenerse el Partido Socialista de Euskadi en una oposición constructiva pero fuerte para afianzar y consolidar sus posiciones y en un futuro próximo gobernar Euskadi sin los “grilletes” que va a tener que padecer con el "presunto apoyo” del Partido Popular.

De todos modos, por el bien de Euskadi y de España, esperemos que los nuevos tiempos políticos que corren en el País Vasco sirvan para el progreso y el bienestar de esta tierra tan necesitada de libertad y de fortaleza en estos tiempos que, sumidos en la crisis económica, hay desesperanza y frustración en la ciudadanía.